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La Grande Réentrée

Septiembre ha llegado.

Me he prometido aprovechar el regreso escolar y el final del verano para salir de mi sopor estival y retomar el blog.

Hay tantas cosas que contar…

Y tan poco tiempo.

Siempre siento que el comienza del anio escolar es mejor que el anio nuevo, me lleno de propositos buenos, me digo, ahora si, comere saludable, trabajare duro y no perdere el tiempo…

Ahora si hare ejercicio y estare motivada. Ahora si sere constante.

Hace ya una semana. El sabado y el domingo pasado (19 y 20 de julio) en el parque que queda frente a mi casa y el cual veo desde mi balcon todos los dias (especialmente ahora que finalmente verano ha llegado) hubo un festival de verano, de esos con los que fantaseaba cuando era una puberta enajenada con MTV.

Me acuerdo como soniaba ir a Lollapaluza o Glastonbury…

Bueno, ya entrada en anios, y con mejores posibilidades de asistir a tales eventos (por lo menos a Glastonbury) me di cuenta que ya estaba demasiado viejita para esos trotes…?acampar? andar en el lodo? usar los banios portatiles?!! No gracias.

Ademas de todas las peripecias que se pasan para disfrutar del festival, se tiene que pagar una cantidad exorbitante de dinero…Y para Glastonbury tienes (o tenias, este anio no fue asi) que comprar los boletos el mero dia que se empiezan a vender, que digo, en los primeros 10 minutos, sino, ya no encuentras…y eso sin saber siquiera quienes van a actuar en el festival. En teoria es un exitazo y diversion garantizada, por que se va uno a mortificar con quienes exactamente van a tocar?

En fin, pese a todas sus virtudes, me resisti…Nunca habia asistido a un festival de verano…pero este anio seria diferente.

Un dia vimos un poster en el metro, anunciando que Manu Chao vendria al festival en el parque de enfrente de mi casa…Como un relampago le dije al lord que habia que comprar boletos, pero el que tiene mas experiencia con los veranos caprichosos de sus tierras me dijo que mejor esperaramos a unos dias antes del festival, cuando ya los servicios meteorologicos nos hubieran dicho si iba a llover (en cuyo caso no iriamos) o si iba a hacer solecito.

El martes ya sabiamos que el fin de semana pintaba soleado…pero ya saben, procrastinacion…no compramos nada, hasta el miercoles intentamos ver, y popr supuesto los boletos ya se habian agotado para el sabado que era cuando Manu tocaba.

Bueno, pensamos, los compramos con los de la reventa…

El sabado temprano el lord fue al parque a ver que encontraba: nada. Regreso por ahi de las 5pm, los boletos estaban cerca de las 80 libras (unos 1700 pesos mexicanos) -el doble del precio oficial-. Y eso que ya se habia uno perdido de muchas bandas…

En un ultimop acto de fe y desesperacion, salimos de casa unos 20 minutos antes de que Manu empezara…el lord tiene una tecnica para regatear con los revendedores, y aparentemente no sirve si hay una chica en la escena, asi que me mando a caminar por ahi, mientras el buscaba un revendedor y negociaba, solo que yo, como sali con el lord y vivo enfrente, no traia dinero ni telefono celular…

Dije no hay problema, nos vemos en la entrada principal, y me fui caminando…

Yo lleveba unos pantalones rojos…en eso un hombre negro me llamo…yo segui caminando. Corrio y me alcanzo, y me dijo -espera, no quieres entrar a ver a Manu Chao, y yo, pues si, pero no tengo boleto, ni dinero, e hice la senia de “mira, ni bolsa traigo”…

-quien dijo algo de dinero? si quieres entrar, yo te meto ahorita…ven…

Y yo, -si aja, como no…

 Se pone a buscar en su bolsillo y saca un brazalete de esos que se usan en el festival…me pide la mano y me lo pone en la muneca, me dice que el toca en un grupo que salio en el festival y que el brazalete es de un amigo…(aun no se si creerle).

Me lleva por la puerta de los artistas y entramos.

Si! Entramos al festival (Lovebox, por cierto). Estamos backstage, y estan los de la prensa y los musicos por todos lados…yo  me empiezo a preocupar que no se donde esta el lord, o si habra conseguido entradas…no tengo como llamarle, no me se su numero de telefono, aunque mentalmente me estoy esforzando para recordarlo.

El chico me dice que debe irse y que necesita el brazalete, le digo, si, no hay bronca. Me dice que se toma una cervecita conmigo y se va. Me da una Guiness de las que habia ahi de gratis para los artistas y le digo que no tomo cerveza…me da un smoothie de otra pila de bebidas…hay unos sofas super comodos, y un autobus de esos clasicos londinenses con un dj, y luces tipio night-club…

El chico me pide que nos encontremnos manana en el festival, le contesto que tal vez…me deja el brazalete y me da un papelito con su numero de telefono. Me da la mano y se va corriendo (no sin antes llevarse su itacate de smoothies, por lo que o no es artista o su banda es tan chafa que no esta acostumbrado a que le den nada gratis)…

A penas me deshice de el, me fui correindo a la entrada principal…el fetsival esta llenisimo y no se puede ni caminar, me tardo lo que parece horas en cruzar el parque…llego a la puerta, el lord no esta…espero, espero…

Lo veo a lo lejos, pido permiso para salir pero no me dejan los de la seguridad…

Le grito fuerte y me ve…se acerca y le explico mas o menos lo que paso. El lord no tiene boletos, solo encontro un revendedor con uno y el le dijo que necesitabamos dos…

Me remuerde la conciencia horrores, pero lo hecho, hecho esta…le digo que vaya y lo compre y nos vemos adentro…

Tengo la impresion de que no comprara nada…

Cuando Manu cominza a tocar, el lord aun no ha llegado…me doy por vencida, y me paso backstage, porque hay demasiada gente y no puedo ver nada…ya backstage es diferente, habriamos unos 20 al lado del escenario…Manu toca excelente, energetico, emocional, alegre, triste, politico y sin sentido a la vez…

Nadie conoce las letras mas que yo…en el publico hay banderas brasilerias y colombianas. Manu termina la primera cancion y dice: -Viva Mexico!

Ajua! pero no hay con quien compartir mi alegria…

Manu y su grupo tocan 19 canciones, algunas de la Mano Negra.

Termina el concierto con una cancion mexicana, adaptada a su estilo punk “Volver” (y volver, volver, volver, a tus brazos otra vez…)

Se despiden…ellos cerraban el evento.

Antes de volver a casa, ver si el lord me abria la puerta (no llevo llaves tampoco) voy por otro smoothie.

En eso, veo a Manu caminando hacia mi…

Me entra una especie de panico estupido, nunca se que decirle a los artistas que me gustan, me siento muy inadecuada como grupie…pero debo decir algo…

Cuando ya esta a un metro de distancia le digo: Vamos Manu! Se acerca y me saluda, con dos besos (uno en cada mejilla) y me pregunta -tu de donde sois, -de Mexico. -ah Mexicanita linda…

Me pone su mano en el hombro y me da un apachurroncito, me da otros besitos y sigue hacia su camerino…

Yo me quedo clavada en el mismo sitio por algunos segundos…No lo puedo creer, no llevana celular (ni camara, maldiciomn!!!!)

Pero me queda el recuerdo. Lastima que ya me lave la cara!

Bueno, ya estamos todo de acuerdo que nos gusta escuchar a la gente, sobre todo cuando estas no saben que están siendo escuchadas por nosotros…

Pero hay de chismosear por gusto, vamos, hasta ejercitar el oído y estirar sus capacidades naturales, mediante una concentración sobre humana, ha tener que esforzarse en ignorar lo que se esta escuchando sin pretenderlo.

 

Ayer por la noche volvíamos el lord y yo a casa. En los escasos segundos que le tomo al lord sacar las llaves de su bolsillo y abrir la puerta los dos nos enteramos de algo muy personal y privado sobre las costumbres amorosas de nuestro vecino (el del piso de arriba). Escuchamos el sonido de unas “nalgadas” y la voz de una mujer que gemía, entre teatro y realidad: -ay, ay…

Nos miramos, hicimos cara de “too much information” y al entrar a la casa pusimos música a un volumen suficiente para acallar aquellos ruidos en la espera de borrar de nuestra mente tales imagines…

En primer lugar, it is frightening, que los pisos estén tan mal aislados y a prueba de sonido…ya nos tendremos que cuidar hasta de lo que pensamos pero no decimos en la casa…porque está visto que los vecinos se enteraran de todo!

En segundo lugar, esto me recordó que de alguna manera los ingleses tienen su reputación al respecto. Los franceses utilizan la frase “education anglaise” para referirse al castigo corporal (del tipo kinky sexual) con el fin de que la persona “aprenda”. La primera vez que me entere de esto fue en la (in)famous Rue Saint Dennis, en Paris (el lord jura que para el también fue novedad enterarse de tal fama y connotación). En teoría, está relacionado con la costumbre victoriana de impartir golpes correctivos a los niños en la escuela. El lord se acuerda de la pantufla! Si, según el, en la escuela había la “pantufla” (sleeper) que los maestros utilizaban para darte un suave golpe para disciplinarte. Ya sus papas se acuerdan (con cierto temor) del bastón y otra cosa que no sé cómo se llama, pero que seguro han visto en películas, que parece una tabla de picar chiquita. O sea la pantufla ya era la versión light, porque en principio es más suave que el artefacto aquel de manera y duele menos!

Lo bueno es que yo solo llegue a recibir la educación inglesa a nivel de doctorado y juro que no había castigos corporales. Solo chantaje emocional y tortura mental.

Berliner

After carrying the huge handbag  that served me as hand-luggage all through the city we finally  arrived home. What is to be our home for the next few days. My friend has such a nice flat in one of the trendiest zones of Berlin.

She left the keys at a pizza joint in the corner. I panicked a little because I have forgotten already whatever little German I ever knew, but he was perfect. He spoke Italian, a little Spanish and a lot of English.

We dumped our stuff in her flat and proceeded to dump ourselves in a tapas restaurant. We watched the football with lots of Spanish supporters.

Berlin is vibrant. Lots of young people on the streets, mums and their children, cyclists, winos…a little bit of everything.

The very first typical Berliners we “met” where the punks/winos that hang around with their dogs and listen to hard metal or industrial music out loud…they are always drunk (or worse). They are peaceful, though.

We have walked and walked…we have also eaten a few cakes, none as great as the Viennese.

There was an annoying waiter in a cafe this afternoon.

We order a salad, a soup and two glasses of tap water.

He came back with our food, and before putting the glasses of water on the table, informed us that next time, we couldn’t have water for free…he said “maybe in France and Italy was ok, but not in Germany.”

I felt like saying later that “In England, we normally tip 15%, but not in Germany”. Just to see his face.

But I didn’t…

Even so, I really like Berlin.

Ok, so we all agree that it is ok to overhear other people’s conversations.

As I was preparing my tea in the Maths Common room, here at my beloved University, I overheard some of the new postgrads talking…maths, (kindof).

Boy1: -Strange attractors

Boy2: -What’s a strange attractor?

…silence…silence…

Boy 1: -Hmm, you know, chaos theory. (trying to sound knowledgable).

girl: -It;s the butterfly effect!

Argh…

I almost felt like interrumpting. No. It’s not the butterfly effect. No, it’s not chaos theory. No, it’s not ok to only drop a few buzzwords that they have absorbed from here and there…and try to sound intelligent.

But although we all decided that I am entitled to eavesdrop, I think it’s not on to interrumpt and correct, or try to sound smart and give them a mini-lecture on dynamical systems.

You see, dear readers, the subject they were discussing (or rather, not discussing) it’s close to my heart.

But I had to take a big tea sip and start ranting here instead.

Ya sé que no debería. Pero no lo puedo evitar. La vida de los demás me interesa. Es más, me interesa aun más cuando ellos ni siquiera se imaginan que me interese.

Es por eso que me encanta escuchar las conversaciones ajenas. Es un método de comunicación tan sincero. ¿Cómo mentirme, si ni siquiera sabes que te escucho?

Claro que hay métodos, el método que requiere concentración y esfuerzo, ya sea porque el lugar es ruidoso, o porque tienes que caminar al paso de los que vienen caminando atrás de ti, con semejante charla. Mi “chismosidad” es tanta, que a veces no le pongo atención a la conversación que se supone debería estar teniendo con mi interlocutor, justo enfrente de mí, y no atrás o al lado.

Por eso me gusta ir sola a los cafés.

Pero no nos desviemos.

La conversación ajena del día de hoy me fue imposible evitarla.

Fui al sauna otra vez, ese que está en pleno Banglatown.

Estaba bastante lleno. Había dos chicas, de no más de 25 años platicando en una mezcla de ingles con hindi o algo. (No es muy fácil seguir así las conversaciones, no hay que ser desconsiderado, hablen un solo idioma).

Estaban platicando de la boda de una amiga en común. La chica se había casado aquí en Inglaterra y luego se tuvo que ir “allá” (en algún lugar del Subcontinente Asiático, ya sea India/Pakistán/Bangladesh) a casarse otra vez, claro con el mismo marido. El marido todavía esta “allá”. Y ella está arreglando las cosas para irse para “allá”. La pregunta era: ¿Qué tal le gusto el marido?

Parece que si lo encontró más o menos agradable, y se cayeron “bien” (me imagino que bien a secas, porque no escuche ninguna expresión que me llevara a concluir que fue el gran flechazo).

De pronto me imagine a mí en un matrimonio arreglado.

Mis padres se ponen de acuerdo con los padres de tal muchachito, claro, de nuestra misma clase socio-económica cultural…para hacerlo más interesante, la familia digamos tiene ranchos en el Norte de México, o mejor aún, son ganaderos en Valencia. Después del matrimonio, deberé dejar la Ciudad de México e irme a vivir al rancho en el medio de la nada.

Sin conocer al fulanito…bueno tal vez si nos presenten antes, solo para asegurarse que no nos repateamos el hígado mutuamente.

Dejar tu casa, tu ciudad, tu país es siempre difícil. Estar rodeada de nuevas situaciones cada día, no conocer a nadie…son experiencias que aunque duras pueden llegar a ser divertidas, y a la larga uno madura y aprende de todas ellas. Ahora vivir con un desconocido, ser la nueva esposa de un desconocido, eso ya es otra cosa. Esa complicidad, esa intimidad no existe. Capaz que no te da ni confianza dormir junto a él. (Y esa confianza no es cuestión de conocerse de tiempo, sino de química!)

Aun con tales premisas, los matrimonios arreglados todavía funcionan. Y porque funcionan es que sigue viva la tradición. A estas chicas se les ha inculcado que el matrimonio es un contrato de conveniencia. No el amor es grato, si acontece, pero no es un requisito. El amor llegara, las oí decir.

La sabiduría popular india dice que si, al cabo de los años el amor llega…Yo tengo mis dudas. Sera el compañerismo, la solidaridad, tantas cosas que se han ya compartido, el ser padres de las mismas criaturitas. Pero aquel amor que te consume y te paraliza, aquel amor que no te deja pensar en nadie más ni en otra cosa. Que no te deja dormir, ni comer, ni pensar.

Ese amor no nace después de años. Ese es fulminante, avasallador.

Y es hermoso cuando se encuentra uno a la persona capaz de despertar esos sentimientos.

Si terminas casándote o no con ella, ya es otra cosa. Si funciona como relación de larga duración, también es diferente.

Pero el haberla encontrado siempre valdrá la pena.

No me imagino un matrimonio arreglado. Pero ya estoy “curada” de juicios de costumbres.

Muchos no se imaginan poniéndole “chile” a toda la comida –cosa que me toco desmentir y defender al mismo tiempo esta semana, pero eso es otro post.

Bittersweet

I didn’t spot you at first. But you caught my attention with your little anguished voice. I thought you were trying to get something out of me. Perhaps you thought I could help you get back into your house. Perhaps you sensed that I can never resist stopping by and caressing a cat.

Then I saw the resemblance, you look quite similar to my beloved Chester. It is a little over ten years now since he first arrived into my life. It is funny how little things, like bumping into you today, can change the day.

I was so glad you were so amicable and so happy to be on the receiving end of my petting. You even started to purr. I could have kidnapped you, but I didn’t, firstly because I don’t have space to have a cat in my flat. Secondly, because it looked like you have got a nice house waiting for you.

When Chester left, for good, I was devastated. I couldn’t cope with the guilt. I had abandoned him. Not like that guy I saw leaving his old dog by the beach in Wales, no. But I had left my parents home and had not taken him with me. But I couldn’t. I mean, I was going to a shoddy student residence in a different continent. I was hoping he’d understand and stayed, waiting for me to visit him on the holidays. But he left. He escaped.

It was probably because of that, that I thought that maybe it was me who was the most benefitted from our brief encounter. You reminded me of my one and only true love-cat, and because of that I am now a little bit happier, and a little bit sadder. It reminded me of all those dreams I had, many of which are now realities. But it reminded me as well of a more innocent time, where anything was possible.

It reminded me how easy it was to give and receive a little love every day.